Solo dos discos a sus espaldas y ya podemos decir que Morreo se han reinventado.
Porque, donde "Fiesta Nacional" era un disco que entroncaba el lado más añejo de Germán y Joseca con algunos destellos contemporáneos, su nuevo álbum, "Alegría" es un despertar de juventud y hedonismo, cargado de bajos tropicales, referencias castizas y riffs de teclados cañís. Pero también sonidos lo-fi románticos, rumbas disco, samples y letras cargadas de costumbrismo y (cómo no) alegría. Un catálogo de pop iberoamericano colorido y luminoso.
Así, por "Alegría" se pasean más que nunca sus referentes más actuales:
internacionales como Lewis OfMan o Kali Uchis y nacionales como Adiós Amores (presentes en la mágica canción-protesta "Los Turistas"), Soleá Morente (que también aporta su luz en uno de los temas) o Hidrogenesse. Pero también ídolos de los 70 como Pansequito, Susana Estrada, Armando Manzanero o William Onyeabor.
Pero, más allá de referentes, este es un disco sinestésico, de sensaciones y de postales. Parece imposible escuchar "Alegría" y no imaginarse en una playa de Cádiz, con camiseta marinera, sin mayor preocupación que la de vivir.
Escuchar "Mosquito" y trasladarse mentalmente a una feria de pueblo de la meseta castellana, entre amores de verano y coqueteos fugaces. O "Los turistas" y no añorar el Madrid previo a la llegada de los fondos de inversión y los escaparates permanentemente iluminados.